CIEN AÑOS DE LUCHAS OSTEOPATICAS
Capitulo 12
Dr. Alain Abehsera
“Este articulo ha sido traducido del ingles al castellano por Itaca Centre de Biodinámica Craneosacral y Osteopatía. Debido a la extensión del texto original, se irán publicando periódicamente por partes ordenadas respecto del texto original. Publicación con el permiso del autor (*)”.
Una profesión suicida
Despojada de su materialismo obstinado, la osteopatía estructural es un sistema lógico, tan lógico como la “ensalmacion” que lo inspiró.
Despojada de sus afirmaciones arrogantes sobre el conocimiento de los Secretos de la Vida, la osteopatía craneosacral o “miofascial” es una práctica absolutamente legítima justificada por mucha filosofía y física.
La osteopatía necesita de sus dos paradigmas como la realidad “necesita” sus dos paradigmas físicos. Nadie puede descartar como irrelevante el hecho de que el cuerpo es la partícula y la onda, local y no local, real y virtual, en el tiempo y en el espacio.
Esta dualidad de la existencia ha sido conocida durante mucho tiempo, en Oriente y en Occidente, por los griegos y los chinos, pero sin el atuendo de “científica” o “tecnológica” que nuestra generación le dio.
Nuestra profesión sigue una antigua interrogación sobre la materia, viva e inerte. Los osteópatas estructurales consideran el cuerpo como un conjunto de gases, líquidos y alimentos sólidos que necesitan ser ordenados en el espacio y en el tiempo. Los osteópatas craneosacrales lo ven como un conjunto de gases, líquidos y alimentos sólidos que necesitan ser ordenados en el espacio y en el tiempo. Los osteópatas craneales lo ven como un entorno espontáneamente fluctuante, desprovisto de cualquier materia, lleno de virtualidad, sensible al pensamiento humano.
Estos son principios hermosos y muy verdaderos. Ellos pueden polinizarse el uno al otro durante años, presentando nuevas terapias e ideas, como han hecho durante los últimos cien años. La Osteopatía necesita desesperadamente su propia polaridad. Los craneales deberían aceptar la importancia, para su destreza, del “análisis” estructural, lenguaje y habilidades. Los estructurales deberían ser sensibles a la necesidad de escuchar, imparcialmente, a los tejidos, por ejemplo de una mano inmóvil. Una audiencia tan atenta que los tejidos pueden curarse mediante ella.
El craneal y el estructural son lecturas complementarias de la misma realidad anatómica. La división en la época de Still permitió el crecimiento y la sofisticación de cada corriente.
Esta profesión debería estar orgullosa de sus dos caras, vertientes. Seguramente, no deberían suicidarse acusándose públicamente. La osteopatía se ha expuesto cada vez más y el conflicto crecerá en paralelo a dicha exposición. Algunos no se preocupan por mantener la unidad. Han preferido abandonar el barco y enseñan su propia rama de curanderia o ajuste del hueso (“ensalmacion”). Les decimos adiós y no deberíamos tener miedo de que hayan robado lo esencial. Los que se han marchado ofrecen, por definición, las variables de la curación y la ensalmacion, no la osteopatía que toma mucho tiempo y mucho pensamiento. Tenemos el futuro entero del proyecto de Still, todavía intacto ante nosotros.
(*) DO. Alain Abehsera – www.connective.org . Este artículo se publica para su libre difusión con el permiso del autor siempre que se cite la propiedad del mismo y las referencias al documento original en ingles disponible en su Web site. Itaca Centre de Biodinámica Craneosacral y Osteopatía, ha promovido esta traducción al castellano en interés de la comunidad terapéutica hispano parlante. Traducción a cargo de Silvia Marco Peris..Tags: osteopatia, craneal, craneosacral, abehsera