Jueves, 29 de septiembre de 2005
CIEN A?OS DE LUCHAS OSTEOPATICAS
Capitulo 4
Dr. Alain Abehsera


?Este articulo ha sido traducido del ingles al castellano por Itaca Centre de Biodin?mica Craneosacral y Osteopat?a. Debido a la extensi?n del texto original, se ir?n publicando peri?dicamente por partes ordenadas respecto del texto original. Publicaci?n con el permiso del autor (*)?.

El Santo Grial

Los ensalmadores, como los curanderos, trabajaban solo con sus manos.
Durante miles de a?os, cubrieron eficazmente, las necesidades ortop?dicas de la poblaci?n. Su sistema era tan l?gico como la cirug?a y la ingenier?a. Un hueso torcido tenia que ser enderezado, una contractura tenia que ser relajada, una articulaci?n dislocada, o una fractura, tenia que ser restablecida. Las fuerzas curativas de los tejidos har?an el resto. Nadie pod?a impugnar la firmeza de sus pr?cticas, ya que muchos los segu?an y emulaban. A diferencia de la curander?a, que hablaba de una realidad fluida e invisible, el ajuste del hueso (?ensalmaci?n?) era la personificaci?n de la solidez y el sentido com?n. Cuando estos trabajaban, produc?an resultados inmediatamente, a diferencia de cualquier otra terapia. El cojo andar?a libremente, los encorvados fueron puestos derechos. Still se hizo tan experto y r?pido en estos tratamientos que sus pacientes lo apodaban ?el ensalmador rel?mpago?.

A lo largo de los a?os, Still aprendi? a ser ecl?ctico. A veces curaba como un curandero, por la ?escucha? y luego ?dirig?a? el Fluido hacia las profundidades del cuerpo. En otras ocasiones, actuaba como un ensalmador, por lo que movilizar?a cada articulaci?n, tend?n o m?sculo con precisi?n y fuerza.

Con menos frecuencia, y disminuyendo a medida que su m?todo maduraba, prescrib?a medicinas.

Su dominio simultaneo de la curanderia y el ajuste del hueso (ensalmaci?n) era ins?lito. Estas profesiones tan distintas atra?an a pacientes y m?dicos diferentes. Sus principios, as? como sus t?cnicas eran muy diferentes. No se puede comparar la ?suavidad? de la ?curanderia? con la ?violencia? del ajuste del hueso (?ensalmaci?n?).

Still no se interesaba por las creencias establecidas. El utilizaba lo que le parec?a bueno para el paciente y aprendi? a escoger la t?cnica apropiada para cada patolog?a.

En su ?poca, se rumoreaba que la curanderia funcionaba bien en trastornos ?mentales? y ?nerviosos?. El ajuste del hueso, por otra parte, era eficaz en todos los problemas ortop?dicos. Sin embargo, ambos eran in?tiles para combatir los grandes exterminadores de la ?poca, las enfermedades infecciosas. No hab?a apenas respuestas para estas, ni convencional, ni complementaria y la tos ferina, el sarampi?n, la peste o el c?lera continuaron su matanza desenfrenadamente. Su familia hab?a muerto por estas mismas razones, incluso ?l mismo estuvo a punto de sucumbir a dichos acometidos.

El tratamiento de infecciones se convirti?, al principio de su carrera, en el santo Grial de Still. Como curar la fiebre intermitente, solo con las manos, es la obsesi?n del fundador de la osteopat?a. El no cre?a en la existencia de enemigos externos como los ?g?rmenes?. El enemigo era producto del hombre, no de Dios. Still estaba seguro de que tanto los remedios como las enfermedades ven?an de dentro del cuerpo. Nuestros problemas deben estar perfectamente al lado de sus soluciones, y no hay nada que buscar fuera del paciente, ni g?rmenes, ni medicinas. La pregunta que se hacia era: ?C?mo podemos llegar a estos problemas internos y soluciones sin otro instrumento que nuestras manos humanas?

Ajuste de las fracturas de la realidad

Los ?curanderos? se refieren al Impulso Vital con respeto absoluto. No lo interfieren con sus elaboraciones secretas, a sea por violencia f?sica o qu?mica. Cuando la ?dirigen? el Impulso Vital a una ?rea enferma, los curanderos no fuerzan nada, solamente piden humildemente al cuerpo que lleve a cabo su autocuraci?n. Los s?ntomas se consideran, m?s a menudo, como signo de que el cuerpo lucha por su cura. Las fiebres, escozores o erupciones son parte de estos esfuerzos de eliminaci?n y nunca deben ser suprimidos o agravados artificialmente.

Los curanderos ten?an objetivos modestos. Su propio tratamiento les imped?a interferir demasiado en la enfermedad. Una fiebre deber?a mantenerse baja, no demasiado alta ni demasiado baja. Ellos no pod?an cambiar, por la fuerza el curso y la sustancia del impulso vital. Esperaban que el cuerpo eliminara lo que tenia que ser eliminado y, a menudo, esto que tenia que ser eliminado era el alma. Los curanderos no pod?an, por sus propios principios, violar la Realidad. Como Mesmer, o el joven Still, los hipnotizadores hacen preguntas desde los tejidos y luego escuchan las respuestas, y toda esta petici?n y la contestaci?n son conducidas por los ?dedos pensantes?. La curanderia comparada con el ajuste del hueso (?ensalmaci?n?) o la medicina convencional, es una t?cnica modesta, correcta e inofensiva. Respeta tanto la realidad que los curanderos, la mayor parte del tiempo, no se atrev?an a cobrar ning?n honorario a sus pacientes. ?No estaban ellos tratando con el Fluido, esa bondad de Dios, la suatncia misma de nuestra alma??Quien podr?a atreverse a cobrar dinero por ello??Puede alguien serio cobrar a la gente por respirar el aire? El aire es gratis al igual que el Fluido es gratis.

Los ensalmadores actuaban de manera muy diferente. Sin ninguna vacilaci?n, forzaban a la vez los dos extremos de una fractura, la cabeza de un f?mur apoyada en su cavidad, cogiendo por sorpresa a su paciente, causando a menudo un dolor extremo. Por tanto, dejaban que el Impulso Vital ? su propia versi?n de este ? continuara siendo su sello. Ten?an que terminar su trabajo r?pidamente. Los agricultores y aldeanos no ten?an dinero ni tiempo en exceso y ten?an que ser enderezados de nuevo en los propios campos. Como pago por sus servicios, los ensalmadores aceptaban cualquier cosa, una tarta o un ganso gordo. Hasta este mismo d?a, en los campos franceses o ingleses, estos m?dicos siguen visitando a ?los vecinos? para ayudarles en sus dolores y handicaps. Su regla de oro es encontrarlo, fijarlo y dejarlo solo.

Independientemente de sus l?mites, Still cre?a en estas t?cnicas y en sus principios subyacentes. Las utiliz? todo el tiempo, por separado o conjuntamente. Durante la misma sesi?n, ?l golpear?a un hueso devolvi?ndolo a su lugar o ?escuchar?a el Fluido?, lo que hizo de sus tratamientos una experiencia original para sus pacientes. Pero ?l no pod?a bajar una fiebre permanente con su curander?a ? que no tiene esta posibilidad en cuenta ? ni con su ajuste del hueso (?ensalmaci?n?) que no ten?a ning?n tratamiento que ofrecer.
Contra altas fiebres, los curanderos solo pod?an rezar, ya que ellos ten?an miedo de ir contra la voluntad de Dios y su Fluido.
Los ensalmadores ni siquiera se molestaban en acudir cuando se trataba de un caso de estos. ?Qu? articulaci?n se supondr?an que ten?an que manipular en un caso de plaga o c?lera?
La creencia de Still en la bondad de Dios era mas fuerte que su fe en los profesores humanos. El sab?a que ten?a que haber una soluci?n.

Un hombre muy inteligente, reflexionaba sobre si ?fallaba? algo en los modelos de la curanderia y el ajuste del hueso (?ensalmaci?n?). No tenia ninguna duda de que cada uno ten?a gran parte de la ?verdad suprema?.El se lo hab?a demostrado as? mismo las cientos de veces que hab?a ajustado los husos y hab?a curado problemas de ansiedad. Su pr?ctica era buena, sus principios eran buenos y divinos. ?Qu? pod?a ir mal??Por que ellos no pod?an curar las ?fiebres intermitente???Porque los curanderos fallaron al tratar el dolor de la espalda y los ensalmadores no pod?an curar la ansiedad??Porque unos serv?an para el alma y los otros para el cuerpo??No eran el cuerpo y el alma uno solo?

Still cur? durante a?os, plante?ndose estas y otras preguntas. Y a lo largo de estos a?os, como ?l colocaba sus manos, a veces como curandero y a veces como ensalmador, se preguntaba: ?Qu? estoy haciendo o pensando mal? ?O mejor que les falta a mis manos cuando actu? como ensalmador y que le falta a mi pensamiento cuando actuo como curandero?

Realmente Still buscaba un nuevo significado para viejas habilidades, no una nueva medicina.

Para el historiador, su ?osteopat?a? es apenas original en sus t?rminos t?cnicos o en sus principios. En su ?poca ya exist?an la mayor parte de los principios b?sicos y las t?cnicas que hoy conocemos como ?craneal? o ?estructural?. Y es f?cil e importante para nosotros, encontrar lo que le inspiro. Sus modelos todav?a se encuentran, no identificados, detr?s de cada tratamiento osteopatico moderno, ya sea craneal o estructural. Y seguramente es interesante volver a vivir con el Antiguo Doctor, su primer tratamiento osteopatico acertado.

Estudiemos la primera vez que aplico sus intuiciones, y que tuvo ?xitos donde otros hab?an fallado.





(*) DO. Alain Abehsera ? www.connective.org . Este art?culo se publica para su libre difusi?n con el permiso del autor siempre que se cite la propiedad del mismo y las referencias al documento original en ingles disponible en su Web site. Itaca Centre de Biodin?mica Craneosacral y Osteopat?a, ha promovido esta traducci?n al castellano en inter?s de la comunidad terap?utica hispano parlante. Traducci?n a cargo de Silvia Marco Peris..
Publicado por incoming404 @ 13:54
Comentarios (2)
Comentarios
Publicado por Anonimo
Viernes, 11 de abril de 2008 | 17:15
Me encantaria seguir aprendiendo sobre este y otros tantos temas que tan bien conoces alain, comunicate conmigo en [email protected] Rosa, Segovia
Publicado por Anonimo
Lunes, 14 de abril de 2008 | 9:43
Me temo que Alain no leera este articulo....por lo que si deseas comunicarte con el, deberas hacerlo en su email, en su pagina web. Y aun asi, me temo que no es nada facil.